lunes, 25 de julio de 2016

Lo que hay de Froome a Nairo

Voy a sonar antipático, envidioso y hasta apátrida para algunos de ustedes. Me dirán muchas cosas y bueno así sin más ni más deberé recibirlas. Para amortiguar un poco los insultos quiero comenzar diciendo que Nairo Quintana es un señor deportista y un gran colombiano. Lo segundo no potencia lo primero y me atrevo a afirmar que sobre todo y ante todo complica lo primero. Para potenciar lo primero y llegar a ser el primero (número uno) prefiero mirar la increíble demostración de liderazgo y trabajo en equipo que nos dieron Christopher Froome y su equipo Sky en este mes de julio. El señor Froome le sacó la medio bobadita de más de cuatro  minutos a sus inmediatos seguidores que eran Bardet y Quintana. Una eternidad para los entendedores, y ¡de qué impecable manera!

Comencemos por lo primero, por la infinita ambición de Froome por el triunfo, por demostrarse así mismo que es el mejor. Nunca cedió a esa ambición, nunca la perdió y ante los momentos difíciles que atravesó corrió, pedaleó en triciclos, se levantó, y sangrando en bicicletas prestadas continuó con gran ímpetu. Esto se llama resiliencia, para aquellos que aún se preguntan el significado mágico de esta palabra. Veamos ahora su preparación. Fuerte en todo terreno, subiendo con los grandes, bajando como el sólo, (de manera temeraria y casi suicida) y rodando con ritmo endemoniado en lo llano. ¡Qué bárbaro! Hablemos de la preparación de las etapas. Nada se dejó al azar, a la suerte, al mal día de sus inmediatos seguidores o a la malicia indígena. Sus competidores  estuvieron controlados por su equipo, siempre el Sky en punta de carrera imponiendo ritmo, minando las fuerzas del pelotón para descremar la élite en los momentos decisivos, para que el capo demostrara la pasta de la que está hecho. Planteada la meta, que no era otra que la gloria, no dependieron de nadie, sólo de ellos mismos, de su disciplina, concentración y capacidad de sacrificio.

Y como si fuera poco lo antes mencionado tenemos que hacerle un capítulo aparte a la capacidad de Froome de salirse del libreto. Como un depredador saltó donde nadie lo esperaba, donde no era obvio, donde nadie lo veía venir. En estos saltos alucinantes hizo segundos, amplió su distancia inhumana sobre sus competidores minándoles la moral al verse enfrentados a un extraterrestre, a un ser de otro mundo. No importó el trazado general de la carrera o la etapa, él contó con los recursos para controlar y sorprender. Y controlando lo controlable y sorprendiendo en lo impensable vistió su tercer malliot amarrillo en Paris.

Creo que nadie en Inglaterra debe estar afirmando que la berriondera de los ingleses (nacionalidad de Froome por sus padres), la cerveza Guiness y el steak and kidney pie son lo que le ha permitido a Froome alcanzar sus logros. Y si lo hicieran sería injusto como es injusto e irresponsable decirlo del mismo Nairo Quintana.  Creer que la berriondera colombiana, la malicia indígena, la aguapanela y el bocadillo son las claves de nuestro éxito es tonto e irresponsable. El humano  Froome y su equipo Sky nos quieren mostrar otra cosa. En términos técnicos hablamos de planeación, preparación, ejecución, disciplina, liderazgo, ambición,  resiliencia, innovación y trabajo en equipo, entre otros. De nosotros depende de qué lado de la moneda queremos ver las cosas. Yo por mi parte me alegro de que Nairo tenga la oportunidad de rozarse y aprender de estos humanos que nos parecen inhumanos. Aprendiendo de ellos bien podrá liberarse de nuestros sesgos culturales limitantes para así pulir esa berriondera colombiana y vestir no una si no muchas veces el soñado malliot amarillo en los Champs-Elysées. Joven es, gracias a Dios.

Si por alguna razón le llegan a encontrar algún tipo de doping a Froome (físico o tecnológico) olviden  lo escribí mmmm, mas bien no, sigamos acá y abramos el debate del doping. Creo que todos se dopan  y no es propiamente aguapanela lo que los escarabajos colombianos llevan en su caramañolas. Ahí les dejo la duda.


jueves, 18 de febrero de 2016

Agradecimiento a Vicky, el Vice y Palomino

“Mal salió el asunto para todos. Mal para Vicky Dávila, mal para el viceministro, mal para Palomino, mal para el periodismo y mal para el país”, escucho hasta el cansancio en  los medios.
Por mi parte siento todo lo contrario, que para todos salió bien el asunto. Bien para Vicky Dávila, que logró con la publicación del video la renuncia de un General al cual venía denunciando por diversas irregularidades contra ella y la institución que representaba. Bien para el Viceministro que se libera de la tortura que le imprime el yugo de un secreto humano y le permite vivir en libertad. Bien para Palomino que se retira del más alto cargo de la Policía,  y que le permite hacer uso de su pensión y de la tranquilidad del retiro. Bien para el periodismo pues se abre el debate  de los límites de la profesión y se trazan los lineamientos futuros de su alcance. Bien para el país ya que se pone el dedo en la llaga sobre temas inaplazables que nos permitirán construir un proyecto de país distinto. Bien para la sociedad pues alborota la morronguería insoportable y nos pone a opinar desde distintas orillas, con profundidad y sin ella, sobre temas que nos deben ocupar.
Con algo de razón me dirán que el modo podría haber sido distinto y que el dolor inmediato de todos los actores no se justifica. Todo esto es cierto, como es cierto que la evolución, la transformación y el aprendizaje son incómodos y hasta dolorosos. Y es precisamente sobre el dolor de todos estos hechos que estamos llamados a aprender.

Tenemos que aprender que los canales institucionales para abordar irregularidades no funcionan, que nuestros funcionarios se atornillan, se protegen, se tapan y cubren con la cobija de la impunidad. Tenemos que aprender sobre la función del periodismo y su responsabilidad. Nos llaman a aprender sobre la inclusión, la aceptación y la tolerancia de una sociedad dividida entre lo político y nuestra condición humana. Los hechos nos llevan a reflexionar,  a ver las distintas aristas que gobiernan nuestros comportamientos y opiniones y nos obligan a pensar, a ir mas allá de lo meramente obvio. Y por último entre muchos más aprendizajes tenemos que aprender que si bien el fin no justifica los medios, es hora de que redefinamos la frase y los medios para liberar a la sociedad de la parálisis intelectual y moral en la que se encuentra.

El dolor de los tres desempleados pasará, Vicky recibirá jugosas ofertas por su valentía y profesionalismo. El viceministro caminará y vivirá en libertad, cambiará su ejercicio profesional y ayudará a muchos que viven en la sombra a afrontar su vida con la dignidad de la aceptación. El General Palomino se volverá consultor internacional e invertirá su liquidación en rentables negocios, será un abuelo ejemplar y con frecuencia saldrá de pesca. 

¿Y nosotros? ¿Será que aprovechamos el papayazo que nos ponen y de una vez por todas nos hacemos cargo de lo que tenemos que hacernos cargo?

Por ahora solo gracias a los tres.

jueves, 1 de octubre de 2015

La canción de Silvio Rodriguez a Gustavo Petro

Cuentan que el emperador Gustavo Petro planea imponentes celebraciones para conmemorar  su grandioso paso por la alcaldía de Bogotá. De acá al mes de Diciembre seremos testigos, no solo del despliegue mediático de sus brillantes ideas, sino de las exaltaciones de agradecimiento que le brindaremos sus conciudadanos.

Me contaba una persona cercana a la alcaldía, que un grupo de colaboradores del alcalde le ha pedido al cantautor Cubano Silvio Rodríguez que le componga una canción conmemorativa para que sea apropiada por todos sus seguidores.

Silvio, quien no conoce al alcalde, se ha dado a la tarea de investigar los logros y personalidad del burgomaestre para hacerle justicia en la poesía de la letra y la guitarra.
La primera versión de la canción para Petro es una adaptación de una pieza del mismo Silvio Titulada Ojalá, publicada en el disco Al final de este viaje en 1978. Es importante mencionar la deferencia que ha tenido Silvio con el político colombiano, ya que se ha atrevido a generar una segunda versión de la que es tal vez una de sus canciones más famosas y representativas.

A continuación les comparto el primer borrador de la adaptación de Silvio, el cual me filtró un negociador del proceso de paz que asiste con frecuencia a La Habana. Les recomiendo que si no recuerdan la versión original con exactitud oigan la canción antes o impriman su lírica para acompañar los magistrales acordes de guitarra.

Ojalá (Versión corregida para Homenaje de Gustavo Petro) por Silvio Rodriguez

Ojalá que las urnas no te toquen el cuerpo cuando cierren
Para que no las puedas convertir en poder

Ojalá que los votos dejen de ser milagro
Que sostienen el progresismo

Ojalá que tu ego pueda vivir sin ti
Ojalá los mamertos no te sigan los pasos

Ojalá se te acabe la mirada de pillo
El tuteo impreciso,  la sonrisa arrogante
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Las infinitas mentiras, tu incompetencia de historia
Ojalá por lo menos que me lleve el putas
Para no oírte el canto
En todos los balcones, con todos los megáfonos
Ojalá que no deba votarte ni en visiones

Ojalá tus discursos no boten baba
Que caiga en mi espalda
Ojalá que tu nombre me produzca mucha tos
Ojalá los palacios no contengan tu bramido
De ególatra tarado
Ojalá salgamos pronto ya de ti
De tu inepto gobierno de manteco sin dones

Ojalá se te acabe la mirada de pillo
El tuteo impreciso,  la sonrisa arrogante
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Las infinitas mentiras, tu incompetencia de historia
Ojalá por lo menos que me lleve el putas
Para no oírte el canto
En todos los balcones, con todos los megáfonos
Ojalá que no deba votarte ni en visiones




Advertencia: Para mis amigos con mente literal y/o legal les aclaro que los hechos de este escrito son ficción para su simple diversión.

martes, 29 de septiembre de 2015

Sin carcel no hay paraíso

Hace ya casi un mes, me di a la tarea de reiniciar mi entrenamiento de montaña con el objetivo de visitar el nevado del Tolima en el mes de octubre.  Muy temprano en la mañana me vestí con mis ridículas licras ceñidas al cuerpo y emprendí mi camino a la quebrada de La Vieja. En la entrada me encontré con la sorpresa de que ahora está prohibido subir con perros (afortunadamente no había llevado a Nacho). Subí y bajé como pude, pero desde ese día me acompaña una profunda amargura que quiero desahogar en este escrito.

Ahora no solo me prohíben pasear mi perro en las montañas de mi ciudad, sino que siento cómo se impone un cerco sobre mí, dejándome poco aire para respirar dentro de la vida que escogí. Resulta que acompañada a esta prohibición también me han venido arrinconando con los placeres que he venido atesorando por años. A continuación enumero algunos de ellos y sus consecuencias.

•       En los últimos años me han prohibido fumarme un cigarrillo con tranquilidad. Me envían a los rincones más oscuros a llenarme mis pulmones de nicotina y ya ni siquiera en estos espacios me dan paz. Me miran con asco y mi imagen de hombre Marlboro se derrumba perseguido por “putas rehabilitadas” que me juzgan con suficiencia. Añoro los tiempos en que al oído me decían uy papi me encanta tu olor a cigarrillo.
•       Si quiero salir a almorzar y tomarme una pola no puedo pues me prohíben manejar de vuelta a mi casa. Buscos los espacios de mis amigos para hacerlo, pero resulta que los programas de prevención de los colegios nos sugieren a los “papitos” no tener alcohol en nuestras casas para darle ejemplo a los niños (como si no supiéramos que los jóvenes se pegan unos perrones horribles con sus amigos).
•       Si quiero salir a almorzar con un  amigo, debe ser a algún lugar vegetariano pues ahora es lobo comer proteína animal y mis amigos “evolucionados" no pueden ceder con apertura frente a mis gustos. Si pedimos bebidas deben ser sin azúcar y la comida preferiblemente sin sal. Comemos tofu y verduras insípidos y los bajamos con jugos ácidos y planos. Ni hablemos de comer pasta o alguna otra cosa pues el gluten es Lucifer. Rematamos con un capuchino con leche deslactosada que cierra la lección de vida sana que me han dado durante el almuerzo.
•       Si quiero refugiar mi amargura en la web, los proveedores de internet bloquean mi acceso a las páginas pornográficas legales, dejándome como opción de lectura las columnas de opinión de Gabriel Silva y otras lumbreras.
•       Una vez al año me daba gusto con un espectáculo macho y maricón como son los toros. Esperaba con ansiedad la temporada, preparaba la pinta y la bota preciándome de tener buena espalda para las corridas. Hoy en día la temporada de toros se reemplaza por el Festival de Música Clásica de Cartagena, al cual no asisto para evitar el ridículo de quedarme dormido y pasar como ignorante (si me puedo quedar dormido en un concierto de Metálica imagínense cómo sería con la quinta sinfonía de Malher).
•       En mi búsqueda por pertenecer a este nuevo mundo decido meditar. Mis parientes cercanos me acusan de nueva era y de tomar atajos a la espiritualidad. Mis amigos nueva era me miran con ojos compasivos y cada uno me trata de vender su propia técnica de meditación pues la mía es la equivocada. Me pierdo, y ya ni siquiera por los motivos enunciados anteriormente, me es posible refugiarme en al alcohol.
•       Si quiero hablarles de sexo a mis hijos, tengo que dejar mis posiciones libertinas y remitirme a la doctrina de San Alvaro, que enuncia que ese gustico es para el matrimonio.
•       Del porro ni hablemos.

Podría seguir con mi lista pero la propia doctrina de mi trabajo me invita actuar y a no quejarme. Antes de tomar acción, en mis fallidos ejercicios meditativos llego a la conclusión de que estamos dominados por una secta internacional parecida a KAOS de la saga del Súper Agente 86. Esta organización está conformada por personajes extremistas de todas las religiones o prácticas espirituales así como de todos los colores políticos. Se reúnen de manera secreta en algún lugar del territorio libre de la República Bolivariana de Venezuela y tienen alcance global. Su objetivo es la restricción de la libertad de los individuos convirtiéndolos en minorías sin identidad y poder de acción o decisión. Sus fachadas, irónicamente, son las de la consciencia del individuo y la libertad.  

Y como la estrategia que han implementado en nosotros ha tenido un profundo efecto en mí, me encontraba desde la semana pasada perdido y tratando de encontrar algún lugar de mi identidad que me permitiera pararme distinto frente al mundo y así recuperar mi energía vital. Digo que me encontraba pues una noticia local me abrió el camino. La del escándalo en la cárcel La Picota de Bogotá en donde un grupo de presos fue sorprendido haciendo un asado en la cárcel con varias botellas de whisky. De la lectura de la noticia concluí que la única salida para mi problema de identidad es que me lleven preso. Sé que suena tonto y hasta absurdo desear algo así pero es cierto.

Resulta que en la cárcel será bien visto que coma carne, que tome alcohol y  que el cigarrillo acompañe los momentos de ocio que me dejan los torneos de Play Station y los partidos de la Champions League. Tendré mi propio cocinero que preparará los platos que desee con bastante sal y especias. Me relacionaré con personajes de la vida nacional y las visitas de modelos y prepagos permitirán que me rodee de hembritas que me recuerden mis prohibidas divas de internet. El día que quiera salir, me darán permiso sin problema y me mandarán con chofer y escolta por si quiero tomarme unos tragos. ¡Que ironía, el paraíso esta en la cárcel!.


Ya para cerrar le recomendaría a los líderes guerrilleros que consideren su posición de no pagar cárcel. Claramente el ron, los cigarros cubanos y las mujeres extranjeras tomando el sol en bikini, tendrán mejor recibo en un patio de altas dignidades en las cárceles que en la sociedad de que la que quieren hacer parte cuando se cierre el proceso de paz.